Tema 31: Diezmos, Ofrendas y Primicias.

Hay 4 estrategias que personalmente creo el Señor ha dado a su iglesia para establecer el reino de Dios por medio del cumplimiento de la gran comisión, estas son: La oración, la Palabra de Dios, la alabanza y adoración, y por último nuestras finanzas.

Ahora bien, respecto a las finanzas hablaremos de los diezmos, las ofrendas y las primicias. En primer lugar, es importante comprender que todo lo que somos y tenemos debe ser utilizados para Su gloria (Colosenses 1:16). Todas las cosas le pertenecen a Dios, todo ha sido creado por Él y para Él (Romanos 11:36). Hemos sido creados para Su gloria (Isaías 43:7), por tanto uno de los propósitos a alcanzar es llegar a ser instrumentos de alabanza de la gloria de Su gracia (Efesios 1:4-6).

Reconocemos que es nuestro Dios quien produce el querer y el hacer por medio de la gracia de Dios, por ello estamos convencidos que es el Espíritu Santo quien nos guiará a toda la verdad (Juan 16:13), nos enseñará todas las cosas (Juan 14:26) para que caminemos en obediencia a todos sus mandamientos y vivir para hacer la voluntad de nuestro Dios.

Los diezmos

La Palabra de Dios nos enseña que Abraham nuestro padre en la fe, entregó los diezmos de todo a Melquisedec quien era Rey de Justicia y Rey de Salem (Hebreos 7:2). Para los creyentes en el nuevo testamento Abraham es un modelo a seguir por cuanto es nuestro padre en la fe (Isaías 51:2), y aquellos que somos de Cristo somos linaje de Abraham y conforme a la promesa los herederos (Gálatas 3:29).

Aquellos que son de la fe son bendecidos con el creyente Abraham (Gálatas 3:9). Cristo Jesús se hizo maldición para que la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, para que por medio de la fe recibiéramos la promesa del Espíritu (Gálatas 3:13-14). Por tanto, en el nuevo testamento los creyentes seguimos los pasos de Abraham que incluye amar a Dios por sobre todas las cosas, dejar tierra, parentela, la casa de nuestro padre, para ir a hacia la tierra prometida, y al igual que Abraham buscamos la ciudad que tiene fundamentos y cuyo arquitecto es Dios, que es Sion (Hebreos 11:10).

Abraham es un modelo de vida para el creyente neo testamentario, del tal manera que los que son de la fe, siguen las pisadas de fe de Abraham (Romanos 4:12). Por tanto pagar nuestros diezmos (Génesis 14:20), andar delante de Dios y ser perfecto (Génesis 17:1), entregarnos a Dios por completo (Génesis 12:1-3), y aún sacrificar lo que más amamos (Génesis 22:1-3) son los pasos de fe que por medio de la gracia de Dios debemos imitar en la vida de Abraham.

Jesús y el diezmo

Cuando los fariseos quería tentar a Jesús si debían pagar impuestos o no, el Señor les contestó que es necesario dar a Cesar lo que es de Cesar y a Dios lo que es de Dios (Marcos 12:17).

Hablando de dinero, ¿Qué es de Dios? La biblia nos dice que los diezmos y las ofrendas son de Dios y no entregárselos a Él es robar (Malaquías 3:8-9).

Los diezmos y la iglesia de Jerusalén

La iglesia cristiana en Jerusalén que fundaron los apóstoles en donde Jacobo era el pastor principal recogía los diezmos (Hebreos 7:8), por tanto podemos ver a la luz de las Sagradas Escrituras que la base bíblica para diezmar no está fundamentada en la ley de Moisés, es una práctica que viene desde los tiempos de nuestro padre Abraham, quien es padre de la fe para circuncisos y para incircuncisos (Romanos 4:11-12).

Entre las bendiciones que Dios promete para aquellos que diezman tenemos (Malaquías 3:10-12):

1. Abrir las ventanas de los cielos y derramar bendición hasta que sobreabunde.
2. Reprender al devorador, y no destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril.
3. Todas las naciones os dirán bienaventurados.
4. Seréis tierra deseable.

Guía para pagar tus diezmos

1. Entrega todo tu diezmo (el 10 por ciento de todos tus ingresos) a la iglesia local en donde te congregas por cuanto es el lugar en donde te alimentas y cuidan de ti (Malaquías 3:10).
2. Debes entregar tus diezmos y ofrendas en el lugar que nuestro Dios ha elegido y no donde tu elijas (Deuteronomio 12:13-14)
3. Si no te congregas, ora para que el Espíritu Santo te diga a donde darlo, no lo manejes, ni dispongas de Él, no te pertenece, es consagrado para Dios, no te toca a ti decidir qué hacer con Él (Números 18:21,24).
4. Si no has sido fiel pagando tus diezmos pídele perdón a Dios y comienza a hacerlo (Proverbios 28:13). Los diezmos son utilizados por Dios para el sostenimiento de su obra aquí en la tierra. El diezmo es como el impuesto del cielo para aquellos que vivimos en la tierra y disfrutamos de todas las bendiciones de nuestro Dios y participamos de los beneficios de Su amor y misericordia.

Ofrendas

La Palabra de Dios nos habla de ofrendar y el apóstol Pablo nos enseña muy bien en 2ª Corintios 9:7-14:

Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; como está escrito: Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre. Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios. Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios;
13 pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; asimismo en la oración de ellos por vosotros, a quienes aman a causa de la superabundante gracia de Dios en vosotros.

Dios quiere que seamos bendición para bendecir. Él quiere utilizarnos como canales de bendición para alcanzar a otros y ministrar sus necesidades. A diferencia del diezmo, la cantidad a ofrendar no está determinada por Dios. En cuanto al diezmo, Dios nos pide el 10 %, pero en cuanto a la ofrenda debe ser en base a nuestra relación con el Señor. La regla que Pablo expone en estos versos es dar según lo propuesto en el corazón.

Para ofrendar es necesario ser guiado por el Espíritu Santo en cuanto a la cantidad, como también a quien bendecir, o el lugar en donde Dios quiere que demos nuestra ofrenda. Dios nos mostrará necesidades en el ministerio, en otros hermanos, proyectos para el cumplimiento de la gran comisión, misiones, etc. Nuestra parte es ser sensible al Espíritu Santo y ser fieles de acuerdo a la guía personal que recibamos.

Primicias

Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10

Una de las maneras de honrar al Señor es entregando nuestras primicias anuales, sea nuestro primer salario cuando tenemos un nuevo empleo, o el primer salario de cada año. Si el Señor nos da la gracia para hacerlo y en nuestro el corazón el Espíritu Santo nos ha guiado caminar a la luz de este verso, las siguientes recomendaciones pueden ser de bendición para ti:

  1. Puedes ahorrar todo el año para poder completar el valor de tu salario mensual, a fin de dar tu primicia el próximo año.
  2. Puedes ir dando tus primicias por cuotas a fin de completar el salario de un mes.
  3. Si no es posible dar tu primer salario de tu nuevo trabajo por muchas responsabilidades, ora al Señor para poder hacerlo por cuotas hasta completar tu salario.

Dos cosas son muy importantes al ofrendar y dar nuestras primicias, que están reflejadas en los siguientes versos:

Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.
2 Corintios 9:7

La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella. Proverbios 10:22

Por la gracia de nuestro Dios nuestra obediencia a sus mandamientos debe ser con gozo, por tanto debemos orar para obedecerlos a la manera de Dios. Que el Señor les bendiga abundantemente.

¡¡¡Bendito sea Su santo nombre!!!

Para mayor información:

Rev. Raúl Aguilar:
reafdejesus@gmail.com WhatsApp + 503 7649-2352

Enlaces:

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