Tema 17: La Voz de Dios.

Somos llamados a una relación con nuestro Dios

Por la gracia de Dios hemos sido salvos, y somos llamados a tener comunión con Su Hijo Jesucristo, con la ayuda del Espíritu Santo, conforme a la voluntad de nuestro buen y amoroso Padre celestial. A esta relación personal con nuestro Dios llamamos comunión, y escuchar su voz es de vital importancia por cuanto por medio de su voz se nos es impartida gracia para obedecer Su Palabra y ser transformados a Su imagen y semejanza.

Diferencia entre Logos y Rema

El Logos es la Palabra escrita de Dios que podemos leer en la biblia. El Rema es la Palabra que Dios nos habla personalmente la cual  nos habla directamente o por medio de un logos que es vivificado cuando leemos las Sagradas Escrituras. Lo poderoso del Rema es que nos da el poder para hacer lo que Dios nos está diciendo. El Rema nos imparte el poder de Dios para poder obedecer el mandamiento que Dios nos habla o nos dice debemos obedecer. Por medio del Rema, recibimos la gracia para obedecer su voz en el área particular que Dios nos está hablando, sea para hacer su voluntad obedeciendo un mandamiento o dejando un pecado que el Espíritu Santo nos está señalando.

El poder para obedecer está en su voz

Dios no solo quiere perdonar nuestros pecados, también Él desea liberarnos de ellos y presentarnos irreprensibles delante de Él espíritu, alma y cuerpo. Hemos sido escogidos para ser santos y sin mancha delante de Él, pero este proceso de transformación es individual y opera en la medida que somos obediente a la voz Dios que nos habla individualmente.

La función del Espíritu Santo

Es el Espíritu Santo quien nos ha de guiar a toda la verdad, y Dios nos hablará a cada uno según sus propósitos eternos y maravillosa soberanía. Los 10 mandamientos deben ser observados por todos, como también debemos de apartarnos de tipo de maldad, injusticia, rebeldía, sin embargo; es el Espíritu Santo quien hablará personalmente a cada creyente para guiarle a que pecado dejar y que mandamiento debe obedecer en relación con Dios y con los demás.

Una carga que no se puede llevar

Si alguien más nos indica lo que debemos hacer o lo que no debemos hacer, esta persona no tiene la capacitad para darnos la gracia para obedecer lo que nos está diciendo, lo que hará que sea una carga que no podremos llevar y esto nos frustrará o puede desviarnos a volvernos religiosos que obedecen por apariencia para agradar a alguien más que no es Dios.

Guianza personal

La guía personal es indispensable para ir de gloria en gloria hasta llegar a ser la morada de Dios, y ser uno con el Padre y con el Hijo. La senda del justo es como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto. Aunque la meta todo creyente es ser perfectos como nuestro Padre que está en los cielos, la dirección para cada uno será diferente, porque las debilidades de un creyente no son las debilidades de otro, y las fortalezas de uno, no son las fortalezas de otro. Cada uno debe ir avanzando según la luz que el Espíritu Santo individualmente da a cada uno. La responsabilidad de cada creyente es obedecer a la luz recibida y seguir la dirección y guía del Espíritu Santo.

¿Cómo habla nuestro Dios?

El hombre es un ser tripartito, espíritu, alma y cuerpo. Dios puede hablar a nuestro cuerpo con voz audible, a nuestra alma por medio del entendimiento o pensamientos, y también nos puede hablar al espíritu por medio de la revelación.

¿Qué medios utiliza Dios para hablarnos?

Los medios que Dios utiliza para hablarnos pueden ser: al leer la biblia, al escuchar la palabra de Dios, por medio de visiones, sueños, profecía, otras personas, circunstancias, por su creación, etc.

Dios puede hablarnos por diferentes medios, sin embargo cuando Dios habla nunca estará en contra de las Sagradas Escrituras. Si alguna profecía, sueño, visión o cualquier revelación que diga que es la voz de Dios, y contradice la Palabra de Dios, debemos desecharla, porque Dios siempre hablará la verdad, y Su palabra es verdad, por tanto cualquier Palabra que se nos dé en nombre del Señor, y no está conforme a la verdad de la Palabra de Dios.

El discernimiento es muy importante

Es necesario crecer en el discernimiento para poder discernir la fuente o procedencia del mensaje que hemos recibido. Hay tres tipos de fuentes de donde pueden venir un mensaje: de Dios, del diablo, del espíritu humano. Siempre que Dios hable, este mensaje estará de acuerdo a la Palabra de Dios, por tanto conocer las Sagradas Escrituras será de gran ayuda para determinar si un mensaje viene de Dios o no. El diablo, aunque puede presentarse como un ángel de luz, cuando el habla, habla mentira, porque él es mentiroso y cuando habla, habla de sí, y siempre hay mentira en sus palabras. El espíritu humano procura exaltarse a sí mismo, buscar la aprobación y reconocimiento de los hombres, y no la gloria de Dios. El espíritu humano es egocentrista y busca la auto-realización y auto-satisfacción,  no busca la voluntad de Dios, no busca agradar y complacer al Señor sino a sí mismo. Por ello al conocer estos aspectos y las Sagradas Escrituras, podremos discernir la fuente y la procedencia de un mensaje determinado.

Es necesario filtrar los pensamientos

Por otro lado, todo pensamiento debe ser examinado y no debe aceptarse como la voz de Dios. Hay pensamientos que de igual manera puedan venir de Dios, del diablo o del espíritu del hombre. Los pensamientos deben ser examinados y además de los filtros que hemos citado, hay un filtro muy fino para poder aceptar un pensamiento. Para poder aceptar un pensamiento este debe ser verdadero, honesto, justo, puro, amable, de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza. Si un pensamiento está en contra de alguno de estos filtros debe ser desechado, es un pensamiento que debe ser abortado de nuestra mente, por cuanto cumple con los requerimientos divinos.

No podemos permitir pensamientos incorrectos en nuestra mente porque los pensamientos incorrectos, llevan a actitudes incorrectas y desarrollan hábitos incorrectos que llevan a vivir una vida incorrecta en contra de la Palabra de Dios  y de la voluntad de Dios.

La Palabra de Dios y la Paz de Dios

Es el deseo de Dios que seamos guiados por medio de Su Palabra, ya que ella es lámpara a nuestros pies, y lumbrera a nuestro camino. Sin embargo, el Espíritu Santo nos ha dado una herramienta muy valiosa para ser gobernados por Él y es la paz de Dios. La paz de Dios es utilizada por el Espíritu Santo como un árbitro para aprobar o no una decisión o camino que queremos tomar.

La paz de Dios será utilizada por Dios como la luz roja del semáforo que nos indica que debemos detenernos, como la luz verde que nos indica que podemos continuar. Cuando en nuestro corazón sintamos una inquietud, un desagrado, una pequeña intranquilidad, es como el silbo apacible del Espíritu Santo diciendo, no sigas por ese camino.

Si el Espíritu Santo coloca paz en nuestro corazón, y esta paz está acompañada con el entendimiento en la Palabra de Dios, que aquello que estamos por hacer no contradice la Palabra de Dios, no está en contra de la santidad y verdad de Dios, entonces podemos continuar en ese camino, siempre confiando en el Señor, y clamando el temor de Dios para no apartarnos del camino de justicia y santidad.

Nuestra meta: ser conformados a la imagen del Hijo de Dios.

La voluntad de Dios es nuestra santificación, Dios quiere que seamos santos como Él es santo. La meta es ser conformados a la imagen del Hijo de Dios, ser la imagen y semejanza de Dios, alcanzar la gloria del Señor Jesucristo, la medida del varón perfecto, la estatura de la plenitud de Cristo. Por tanto, si algo está en contra de llegar ser como Cristo en Su carácter, si algo nos aparta de la santidad y de la justicia de Dios, debemos desechar aquello porque no es conforme a la voluntad de Dios.

Para mayor información

https://www.facebook.com/Rev.RaulAguilar

reafdejesus@gmail.com  / WhatsApp 7649-2352

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