Tema 10 : El Reino de Dios

Es el deseo de Dios establecer Su reino en la Tierra, prueba de ello es que en la oración del Padre Nuestro pedimos al Padre que venga Su reino y que sea Su voluntad hecha en la Tierra como se hace en el cielo. (Mt. 6:10).

Llegará el momento en donde los reinos del mundo llegarán a ser los reinos de nuestro Señor Jesucristo y Él reinará por los siglos de los siglos (Ap. 11:15). Sin embargo para que esto llegue a cumplimiento la iglesia de nuestro Señor Jesucristo debe cumplir con la gran comisión encomendada por nuestro Señor (Mr. 16:15-18; Mt. 28:18-20).

Creo firmemente que cada iglesia local del Señor Jesucristo es parte del ejército del Dios viviente y que por medio de la gracia del Señor Jesucristo, las 7 unciones del Señor y los dones del Espíritu Santo van a deshacer las obras del diablo y a establecer el reino de Dios en donde el Señor les permita; sin embargo, como creyentes debemos estar conscientes de la estrategia que el Espíritu Santo está utilizando y trabajar unidos a Él para poder realizar las obras de Dios y cumplir Su propósito en las naciones (Jn. 6:28; Ef. 2:10).

La estrategia que el Espíritu Santo está utilizando para el cumplimiento de la Gran Comisión para establecer el reino de Dios en las naciones, la podemos resumir en 4 áreas:

  1.  Oración.
  2. La Palabra de Dios
  3. Alabanza y Adoración
  4. Finanzas.

1. Oración

La oración es el medio que Dios ha establecido para que Su voluntad sea hecha en la Tierra; por ello, la Iglesia de Jesucristo en las naciones debe orar día y noche conforme el Espíritu Santo indique a cada santo en particular:

  • Que la Iglesia de Cristo pueda madurar espiritualmente para que llegue a ser Su iglesia gloriosa y madura que está preparada y lista para las bodas del Cordero.
  • Que Dios levante de entre Su pueblo reyes y sacerdotes conformados al corazón de Dios, para que guíen al pueblo del Señor a la conquista del Monte de Sion espiritual, y dirijan al pueblo de Dios en la conquista de su herencia en Cristo Jesús en las naciones.
  • Que Dios levante maestros de justicia para ser enviados a cada ciudad en el mundo, maestros que enseñen los caminos de Dios e instruyan al pueblo del Señor en el camino a Sion.
  • Que el tabernáculo de David sea levantado en cada Iglesia de Jesucristo, en cada familia, en cada santo que forma el cuerpo de Cristo para que el resto de los gentiles busque al Señor.

2. La Palabra de Dios.

De manera general, el creyente necesita ser preparado en la Palabra de Dios a fin de que pueda:

  • Ser un maestro de Justicia capaz de llevar la visión de Sion a dondequiera que vaya.
  • Ser un obrero que no tenga de qué avergonzarse, que trace bien la Palabra de verdad.
  • Estar siempre preparado para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que le demande razón de la esperanza que hay en él.
  • Poder explicar la visión de Sion por medio de los temas: El viaje de Israel, el Tabernáculo de Moisés, las 7 Fiestas del Señor y el Tabernáculo de David.

De manera específica; el cumplimiento de nuestra visión demanda que cada creyente sea preparado para:

  •  Enseñar a los santos de Dios las diferentes experiencias espirituales a fin de progresar en su caminata Cristiana: bautismo en agua, bautismo en Espíritu Santo, experiencia de crucifixión, circuncisión del corazón y de los sentidos, nacimiento en Sion, conquista de los 31 reyes, derrota de las 7 naciones y la conquista del monte Sion espiritual.

3. Alabanza y Adoración.

Que cada creyente de cada Iglesia de la confraternidad, restaure el Tabernáculo de David en su vida y se vuelva un rey y sacerdote según el orden de Melquisedec que ministre a Dios detrás del velo y pueda:

  • Por medio de un sacerdocio santo ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios.
  • Ofrecer siempre sacrificios de justicia, de alabanza, de júbilo, fruto de labios que confiesan el nombre de Dios.
  • Ser conforme al corazón de Dios para hacer todo lo que Dios quiere, y vivir para complacerle y agradarle.
  • Ser un adorador en Espíritu y verdad que alabe al Señor por medio de salmos, himnos y cánticos espirituales, fluyendo en el espíritu profético, que es testimonio de Jesucristo.

4. Finanzas

Cada Iglesia del cuerpo de Cristo debe honrar al Señor con todos sus bienes y con las primicias de todos sus frutos por medio de dar:

  • Diezmos
  • Ofrendas
  • Primicias

Espero que las siguientes páginas puedan inspirar tu vida para que juntos con el Espíritu Santo, trabajemos para que el reino de Dios sea establecido en la Tierra y Su iglesia llegue a ser la iglesia gloriosa sin mancha ni arruga que está preparada para las bodas del Cordero.

El Ejército de Dios

La Iglesia de Jesucristo es el Ejercito del Dios vivo aquí en la Tierra (Ef. 6:12-20) y nuestro Dios ha dejado a los dones ministeriales (Ef. 4:11) para perfeccionar a los santos, para que estos hagan la obra del ministerio y  puedan crecer y madurar hasta alcanzar la unidad de la fe, la medida del varón perfecto, la estatura de la plenitud de Cristo (Ef. 4:13).

Sabemos que nuestro Señor Jesucristo viene por una iglesia gloriosa sin mancha y arruga (Ef. 5:27) que ha conquistado el monte de Sion espiritual (He. 12:22), una iglesia vencedora que heredará todas las cosas (Ap. 21:7). Por ello amado Pastor, anciano, líder, siervo o creyente en Cristo que perteneces a la Iglesia de nuestro Señor Jesucristo en las naciones, te invitamos en el nombre de Jesucristo y por Su maravillosa gracia, a que trabajemos y luchemos juntos con el Espíritu Santo para:

  1. Presentar perfecto a todo hombre en Cristo Jesús. Col. 1:28;
  2. Establecer el reino de Dios en nuestras vidas, familia, iglesia, nación y cada pueblo, tribu, lengua y nación y de esta manera cumplir el propósito de Dios para nuestras vidas. Mt. 9:35; Sal. 138:8.
  3. Preparar a los siervos de Dios para conquistar el monte de Sion espiritual y luego llevar Su gloria a las naciones. Ef. 4:11; Jn. 17:20-24; Sal. 2:6; 43:3; 132:13-14.

Alcanzando el Propósito de Dios

Creemos que para alcanzar el propósito de Dios debemos ser preparados para conquistar el Monte de Sion espiritual y ser parte de la Congregación Primogénitos a través de:

  1. Ser conformados a la imagen del Hijo de Dios: queremos desarrollar Su carácter, ser a Su imagen y semejanza, alcanzar Su gloria, dar la medida del varón perfecto, la estatura de la plenitud de Cristo. Ro. 8:29; Gn. 1:26; Ef. 4:13; 2Ts. 2:13-14;
  2. Ser la Esposa del Cordero: queremos ser total y completamente de nuestro amado Señor Jesús y que en nosotros Él tenga complacencia. Ser esa esposa que se ha preparado para las bodas del Cordero y se le ha concedido que se vista de lino fino. Ap. 19:7-8; Mt. 3:17.
  3. Ser reyes y sacerdotes: ser un real sacerdocio que reina en vida y que ministra al Señor en el lugar santísimo, y que también enseña los mandamientos de Dios a Su Pueblo. Ap. 5:10.
  4. Ser maestros de Justicia: queremos prepararnos para llevar el mensaje de Sion a las naciones y enseñar los caminos de Dios al pueblo que está por nacer en el más grande avivamiento que se aproxima. Dn. 12:3; Stg. 5:7; Is. 60:1-3;

Creemos que el propósito de Dios para nuestras vidas será alcanzado por medio de:

  1. Ser fieles en caminar de acuerdo a la luz y verdad que Dios ha revelado. Sal. 43:3 (Una vida de obediencia a Sus mandamientos y a la luz que el Espíritu Santo ha revelado a cada iglesia local)
  2. Seguir a Cristo. Jn. 8:12 (Una vida de comunión diaria siguiendo al Cordero de Dios doquiera que Él vaya, imitando Su vida y siguiendo Sus pasos)
  3. Recibir la abundancia de gracia y el don de la justicia. Ro. 5:17 (Una vida dependiente de Su gracia, amando la justicia y aborreciendo la maldad para poder reinar en vida y vencer a la carne, al mundo y al diablo)
  4. Adorar en Espíritu y Verdad. Jn. 4:23-24. (Viviendo como sacerdotes del nuevo pacto restaurando el Tabernáculo de David en nuestras vidas y todas las familias de la Tierra).

Una visión para el Cuerpo de Cristo en las naciones

Es imprescindible que cada creyente nacido de nuevo, que ha sido salvo por la gracia de nuestro Señor Jesucristo tenga la visión personal de prepararse para:

  1. Ser conformado al Hijo de Dios. Ro. 8:28-29.
  2. Ser la Esposa de Cristo. Ap. 19:7-8.
  3. Ser reyes y sacerdotes. Ap. 5:10
  4. Ser maestros de Justicia. Dn. 12:3

1. Conformación al Hijo de Dios (Ser transformados para recibir Su carácter) 

  1. Aprender a ser mansos y humildes de corazón. Mt. 11:29.
  2. Desarrollar el fruto del Espíritu Santo: amor, gozo,  paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,  mansedumbre, templanza. Gá. 5:22-23.
  3. Desarrollar el carácter de León y Cordero. Ap. 5:5-6.
  4. Ser la Palabra de Dios hecha carne. Jn. 1:14
  5. Proseguir en la escalera de la perfección, de la fe hasta el amor. 2ª. P. 1:5-7.
  6. Experimentar la vida de Cristo, como en los 4 rostros de los seres vivientes: león, águila, buey, hombre. Ez. 1:10.

2. La Esposa de Cristo (Vivir para ser Su complacencia)

  1. Vivir para complacer el corazón de Dios. Ap. 4:11
  2. Ser el cuerpo de Cristo que haga la obras que Dios preparó desde antes de la fundación del mundo. Ef. 2:10
  3. Ser la iglesia gloriosa sin mancha, ni arruga, pura, santa. Ef. 5:27
  4. Ser de nuestro amado y que nosotros seamos su complacencia. Cnt. 7:10

3. Ser reyes (gobernar para establecer el reino de Dios)

  1. Recibir la abundancia de gracia y el don de la justicia para reinar en vida. Ro. 5:17
  2. Ser vencedores sobre el mundo, la carne y el diablo. Ap. 21:7
  3. Conquistar el monte de Sion y llevar Su gloria a las naciones. Sal. 132:13; 1ª. P. 2:9;
  4. Ser parte de la congregación de los primogénitos que gobernarán a las naciones. He. 12:23
  5. Desarrollar el Ministerio que hemos recibido de Cristo con los dones y unciones del Espíritu Santo. Hch. 20:24; Is. 11:2; 1ª. Co. 12:8-10.

4. Ser sacerdotes (ministrar a Dios y a los hombres como sacerdotes del Nuevo Pacto)

Establecer el Tabernáculo de David en nuestros hogares y en la Iglesia PVAN y en cada familia de la Tierra. (Hch. 15:16)

  1. Ser un sacerdocio santo que ofrezca sacrificios espirituales, santos y agradables a Dios. 1ª. P. 2:5
  2. Ofrecer siempre sacrificios de justicia y sacrificio de alabanza, fruto de labios que confiesan Su Nombre. He. 13:15
  3. Bendecir al Señor en todo tiempo y que Su alabanza esté de continuo en nuestra boca. Sal. 34:1
  4. Presentar nuestro cuerpo como un sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, presentando nuestros miembros como instrumentos de justicia y no de iniquidad. Ro. 12:1; Ro. 6:19.
  5. Abundar en acciones de gracias, rogativas, peticiones, oraciones, intercesiones por todos los santos y por todos los hombres. 1ª. Ti. 2:1-2.
  6. Adorar en Espíritu y verdad. Jn. 4:23-24.

5. Maestros de Justicia (Enseñar a las naciones la visión de Sion)

  1. Enseñar los caminos de Dios. Sal. 103:7. (Como alcanzar la gloria de Dios que representa alcanzar la madurez espiritual en Cristo Jesús).
  2. Llevar el mensaje de Sion a las naciones. He. 12:22. (Dios desea reyes y sacerdotes de cada pueblo, tribu, lengua y nación que reinen con Él en el monte de Sion)
  3. Santificar nuestros corazones. 1ª. P. 3:15. (No solo buscar Su perdón, sino Su naturaleza, alcanzar corazones limpios y perfectos delante de Él).
  4. Andar delante del Señor y ser perfectos. Gn. 17:1; Mt. 5:48. (Dejar tierra, parentela, y la casa de nuestro padre, para proseguir a la ciudad celestial)
  5. Andar en el Espíritu y no satisfacer las concupiscencias de la carne. Gá. 5:16
  6. Presentar defensa con mansedumbre y reverencia a todo aquel que nos demande razón de la esperanza en nosotros. 1ª. P. 3:15 

Estableciendo el Reino de Dios

En el nombre de Jesús como parte de la Iglesia de nuestro Señor Jesucristo, que es el ejército del Dios viviente en la Tierra, lucharemos para que el reino de Dios sea establecido en las naciones:

De manera general por medio de:

  1. El cumplimiento de la Gran Comisión.
  2. La restauración del Tabernáculo de David.

Y de manera específica por medio de:

  1. La Oración.
  2. La Alabanza y la Adoración.
  3. La Palabra de Dios.
  4. Nuestras finanzas.

La Gran Comisión

La iglesia de nuestro Señor Jesucristo lleva a cabo el cumplimento de la gran comisión por medio de:

  1. Predicar el Evangelio a toda criatura. Mr. 16:15-16.
  2. Enseñar a obedecer todos los mandamientos que Jesucristo mandó por medio de hacer discípulos en todas las naciones. Mt. 28:19-20.
  3. Testificar de las maravillosas obras de Dios en toda la Tierra. Hch. 1:8 

La Iglesia de nuestro Señor Jesucristo debe predicar el Evangelio del Reino, en donde el Señor Jesucristo, no solo quiere perdonar pecados, sino para levantar reyes y sacerdotes de cada tribu, pueblo lengua y nación para que reinen con Él en el milenio y por la eternidad.

La Iglesia de nuestro Señor Jesucristo, no solo debe cumplir con la primera parte de la Gran Comisión a través de la predicación del mensaje de salvación, es necesario tomar a estos nuevos creyentes y discipularlos para que alcancen la madurez espiritual.

La segunda parte de la gran comisión que es el hacer discípulos en todas las naciones, la que debe tener como meta llevar a estos nuevos creyentes a la madurez espiritual; de tal manera, que todo hombre y mujer sean presentados perfectos en Cristo Jesús.

El cumplimiento de la Gran Comisión no se debe limitar a salvar al pecador del infierno, se debe luchar con el Espíritu Santo para que los salvos maduren y puedan llegar a ser la iglesia gloriosa sin mancha, ni arruga que está lista y preparada para las Bodas del Cordero. 

El Tabernáculo de David

Abraham fue quien recibió la revelación de la  visión de Sion para el pueblo de Dios, él es nuestro padre en la fe, tanto para los creyentes de la circuncisión como para los creyentes de la incircuncisión (Ro. 4:11). Abraham recibió la visión de Sion, él esperaba la ciudad que tiene fundamentos y cuyo arquitecto es Dios (He. 11:10).

Moisés fue el instrumento de Dios para iniciar el peregrinaje del pueblo de Dios hasta Sion el monte de Su heredad (Ex. 15:17). Josué continuó la visión y guió al pueblo a la conquista de  la tierra de Canaán. Sin embargo, fue el rey David el siervo conforme al corazón de Dios quien llevó finalmente el cumplimiento de la visión de Dios y conquistó la fortaleza de Sion.

David llevó el Arca del pacto, símbolo de la presencia de Dios y le preparó una tienda en el monte de Sion, y es aquí donde el Tabernáculo de David adquiere su gran importancia (Hch. 15:16-17). La restauración del Tabernáculo de David incluye:

  1. Un nuevo orden sacerdotal: reyes y sacerdotes según el orden de Melquisedec que ministran en la presencia del Señor en el lugar santísimo. He. 7:17; 1ª. P.2:9.
  2. Adoración sin velo: que representan vidas de sacerdotes que han sido crucificados con Cristo que le adoran en Espíritu y verdad. Gá. 2:20
  3. Sacrificios espirituales santos agradables a Dios: incluye sacrificios de justicia, de alabanza, de júbilo, fruto de labios que confiesan Su Nombre. 1ª. P. 2:5;
  4. Hombres y mujeres de Dios conforme al corazón de Dios, que hacen todo lo que Dios quiere y viven para complacerle y agradarle. Hch. 13:22
  5. Reyes que conquistan el Monte de Sion espiritual y llevan Su gloria a las naciones. 1ª. P. 2:9
  6. Un mayor y elevado nivel de santidad para sus sacerdotes. Sal. 36:10; Sal. 15:1-5; Sal. 24:3-5.
  7. Alabanza y adoración con instrumentos musicales, fluyendo en el espíritu profético que es el testimonio de Jesucristo. Ap. 19:10

Oración

 La oración es el medio de Dios para traer a existencia la voluntad de Dios. Es el medio de Dios para establecer el reino de Dios en la Tierra. Por ello como sacerdotes del Nuevo Pacto debemos clamar, orar e interceder para que la voluntad de Dios sea en hecha en la Tierra y que el reino de Dios sea establecido en todas las naciones. Por lo tanto debemos:

  1. Orar sin cesar. 1Ts. 5:17.
  2. Sin desmayar. Lc. 18:1.
  3. Constantemente. Ro. 12.12.
  4. En todo tiempo. Ef. 6:18.
  5. De día y de noche. Lc. 18:7.
  6. Velando en toda instancia y perseverancia por todos los santos con todo tipo de oración y suplica en el espíritu y en el entendimiento. Ef. 6:18
  7. Abundando en acciones de gracias, haciendo rogativas, peticiones e intercesiones porque todos los hombres y por los que están en eminencia para que vivamos quieta y reposadamente. 1ª. Ti. 2:1.

Alabanza y Adoración

Hemos sido creados formado y hechos para Su gloria (Is. 43:7), hemos sido predestinados para la alabanza de la gloria de Su gracia (Ef. 1:5-6) y por Su gracia somos llamados a ser sacerdotes según el orden de Melquisedec para ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo (1ª. P. 2:5), es por ello que la alabanza y adoración es de gran importancia en nuestras vidas y son vitales para poder vivir en el Espíritu. Por tanto como sacerdotes del Nuevo Pacto por medio de un sacerdocio santo, debemos:

  1. Ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios. 1ª. P. 2:5.
  2. Ofrecer siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan Su Nombre. He. 13:15.
  3. Ofrecer sacrificios de alabanza y publicar Sus obras con júbilo. Sal. 107:22.
  4. Aclamar alegremente al Señor. Sal. 95:1.
  5. Batid las manos y aclamad a Dios con júbilo. Sal. 47:1
  6. Bendecir al Señor en todo tiempo y que Su alabanza esté de continuo en nuestra boca. Sal. 34:1.
  7. Bendecir al Señor con nuestra alma, bendecir con todo nuestro ser Su santo Nombre y no olvidar ninguno de Sus beneficios. Sal. 103:1-2.
  8. Gozarnos en Cristo nuestro Rey. Sal. 149:2.
  9. Alegrarnos, gozarnos y saltar de alegría. Sal. 68:3
  10. Alabar Su Nombre con danza, con pandero y arpa. Sal. 149:3.
  11. Regocijarnos por Su gloria, cantando aún en nuestras camas Sal. 149:5.
  12. Exaltar a Dios con nuestras gargantas utilizando la Palabra de Dios. Sal. 149.6.
  13. Cantar salmos, himnos, y cánticos espirituales. Ef. 5:18-19.
  14. Adorar, postrarnos, y arrodillarnos delante de nuestro Dios. Sal. 95:6
  15. Adorarle en Espíritu y en verdad. Jn. 4:23-24.

La Palabra de Dios

 La Palabra de Dios es el mapa que Dios ha dejado para que Su pueblo pueda ser dirigido a Su Santo Monte y a su morada que es el Monte de Sion Espiritual (Sal. 43:3; 132:13-14). Juntamente con la oración fueron consideradas por los apóstoles como las actividades que eran prioridad en sus ministerios (Hch. 6:4).

La Palabra de Dios es preeminente en el Cristianismo porque:

  1. Es la lámpara a nuestros pies y la lumbrera a nuestro camino. Sal. 119:105
  2. Su luz y Su verdad nos guían y conducen a Su santo monte y a Sus moradas. Sal. 43:3
  3. Al hacerse carne en nosotros reflejamos Su gloria para que sea vista. Jn. 1:14
  4. Es la espada del Espíritu que utilizamos para conquistar nuestra herencia. Ef. 6:17
  5. Destruimos fortalezas, derribamos argumentos y llevamos cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo. 2ª. Co. 10:5
  6. Al ser enseñados, redargüidos, corregidos e instruidos por la Palabra de Dios somos preparados para que el hombre de Dios sea perfecto preparado para toda buena obra. 2ª. Ti. 3:16-17;
  7. Es el mensaje que debemos asimilar en nuestro ser para luego hablarlo a las naciones. Ez. 3:3-4; Ap. 10:10-11;
  8. Debe ser leída todos los días para aprender a temer a Dios y guardar Sus mandamientos. Dt. 17:18-20;
  9. Debemos meditar en ella de día y noche para guardar y hacer todo lo que en ella está escrito. Jos. 1:8
  10. Debemos esforzarnos por obedecerla para ser prosperados en aquello que emprendemos. Jos. 1:7

Como reyes y sacerdotes del Nuevo Pacto debemos en cuanto a la Palabra de Dios debemos:

  1. Leerla.
  2. Estudiarla.
  3. Orarla.
  4. Cantarla.
  5. Estudiarla.
  6. Escudriñarla.
  7. Memorizarla.
  8. Explicarla.
  9. Enseñarla.
  10. Predicarla.
  11. Practicarla.
  12. Vivirla.
  13. Retenerla.
  14. Amarla.
  15. Hacerla carne en nosotros.

Nuestras Finanzas

El reino de Dios debe ser apoyado con:

  1. Diezmos.
  2. Ofrendas.
  3. Primicias.

Cada creyente debe rendirse al Espíritu Santo y ser guiado para diezmar, ofrendar y dar sus primicias para que el reino de Dios sea establecido en la Tierra apoyando su iglesia local y ministerios que trabajan en las naciones para cumplir con la Gran Comisión  y que trabajan arduamente para presentar perfecto a todo hombre en Cristo Jesús.

Amado, probablemente tú te preguntarás: ¿Cómo nos podemos unir en este trabajo glorioso de establecer el reino de Dios en la Tierra?

A. Orando.

  1. Ora para que Su iglesia en todas las naciones llegue a ser Su iglesia gloriosa, sin mancha y sin arruga.
  2. Ora para que todos Sus santos crezcan y alcancen la madurez espiritual para manifestar Su gloria en las naciones.
  3. Ora por las iglesias, ministerios y misioneros, para que Dios establezca Su reino poder medio de ellos.
  4. Ora para que Dios levante padres espirituales que puedan ayudar al pueblo de Dios a crecer espiritualmente y avanzar de un nivel gloria en que se encuentran a uno mayor, hasta alcanzar la madurez espiritual.
  5. Ora para que Dios levante maestros de justicia que puedan enseñar a las multitudes los caminos de Dios de tal manera que puedan ser enseñados, instruidos y capacitados para conquistar su herencia en Cristo Jesús.

B. La Palabra de Dios.

  1. Prepárate para poder reinar en vida y poder vencer a la carne, al mundo y al diablo.
  2. Prepárate para ser un sacerdote conforme al corazón y alma de Dios que pueda ministrar a Dios y a Su pueblo.
  3. Prepárate para ser un maestro de justicia que pueda enseñar los caminos de Dios a donde se necesite.
  4. Prepárate para ser un obrero que traza bien la Palabra de verdad, que no tiene nada de qué avergonzarse y que el enemigo no tenga nada malo que decir de ti.
  5. Prepárate para presentar defensa y mansedumbre ante aquellos que te demanden respecto a la esperanza que hay en ti.

C. Alabanza y Adoración.

  1. Permite que Dios restaure el Tabernáculo de David en tu propia vida y puedas ser un rey sacerdote del orden de Melquisedec conforme al alma y corazón de Dios.
  2. Bendice al Señor en todo tiempo, que Su alabanza esté de continuo en tu boca.
  3. Abunda en acción de gracias, canta salmos, himnos y cánticos espirituales para ser llenos del Espíritu siempre.
  4. Anda en el Espíritu y no satisfagas la concupiscencia de la carne.
  5. Ande delante del Señor y busca ser perfecto así como nuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

D. Finanzas.

  1. Se fiel pagando tus diezmos en la iglesia donde te congregas.
  2. Aprende a dar ofrendas según lo propone tu corazón con la guía del Espíritu Santo.
  3. Aprender a honrar al Señor con tus primicias según la dirección del Espíritu Santo.

Recuerda que es el Señor por medio de Su gracia que nos dará el poder para cumplir Su voluntad y hacer todo lo que es agradable delante de Él. (Fil. 2:13; He. 13:21).

“Y salió del trono una voz que decía: Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes. Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina!  Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos. Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Éstas son palabras verdaderas de Dios” Apocalipsis 19:5-9

Que el Señor te bendiga grandemente

Tu siervo en Cristo Jesús,

Rev. Raúl E. Aguilar F.

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+ 503 7649-2352  /  + 503 2260-4354 / + 503 2260-8049  / + 540  315-7323

 

 

 

 

 

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